Sextorsión por correo: «te he grabado con la cámara» y piden bitcoins
Un email asegura que han hackeado tu dispositivo, que te han grabado y que publicarán el vídeo si no pagas en bitcoin. INCIBE confirma que es un farol.
La sextorsión por correo es una de las estafas que más angustia provoca. Un email, a veces enviado aparentemente desde tu propia dirección, afirma que alguien ha tomado el control de tu ordenador o tu móvil, que te ha grabado con la cámara y que difundirá el vídeo si no pagas. INCIBE avisó en marzo de 2026 de una campaña masiva que exige entre 750 y 950 dólares en Bitcoin en un plazo de 48 a 50 horas.
Por qué sabemos que es falso
INCIBE da varios motivos para no creer estos correos:
- Son plantillas: el mismo texto llega a miles de personas, no es un ataque dirigido a ti.
- No aportan pruebas: un chantajista real adjuntaría una captura o un fragmento del vídeo.
- No es técnicamente creíble grabar en tiempo real a tanta gente sin que nadie lo detecte.
- No tiene lógica: quien tuviera acceso total a tus cuentas no pediría un rescate pequeño.
- Piden criptomonedas porque el pago no se puede anular.
Los trucos que usan para convencerte
| Truco | La explicación real |
|---|---|
| «El correo sale de tu propia cuenta» | El remitente de un email se puede falsificar |
| «Esta es tu contraseña» | Procede de una filtración antigua de algún servicio |
| «He instalado un programa espía» | No hay ninguna prueba; es texto copiado |
| «Tienes 48 horas» | La prisa busca que pagues sin pensar |
De dónde sacan tu dirección de correo
Tu email y, a veces, una contraseña antigua proceden de bases de datos robadas a tiendas, foros o servicios donde te registraste hace años. Esas listas se venden y se reutilizan durante mucho tiempo. Que tu dirección esté en una de ellas no significa que alguien haya entrado en tu ordenador: significa que una web donde tenías cuenta sufrió una filtración. Por eso es tan importante no repetir contraseñas y cambiar las que hayan quedado expuestas.
Qué hacer si recibes el correo
- No pagues y no respondas.
- Repórtalo a INCIBE y márcalo como spam.
- Bloquea al remitente y borra el mensaje.
- Si aparecía una contraseña tuya, cámbiala en todos los servicios donde la uses. Puedes comprobar si está en filtraciones con nuestro comprobador de contraseñas.
- Activa la verificación en dos pasos en tu correo.
Si ya has pagado
- Reúne las pruebas: el correo, capturas y el justificante del pago.
- Denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil (cómo denunciar).
- No vuelvas a pagar aunque lleguen más amenazas.
- Llama al 017 de INCIBE si necesitas orientación técnica, legal o psicológica.
Cuando la sextorsión es real
Hay casos distintos: alguien con quien has intercambiado imágenes íntimas de verdad te amenaza con difundirlas. Ahí sí existe material. Aun así, la recomendación es la misma: no pagues, guarda todas las pruebas, corta la comunicación y denuncia cuanto antes. Si eres menor o lo es la víctima, pide ayuda a un adulto de confianza y llama al 017.
Estafas parecidas
Por WhatsApp circula un chantaje similar que empieza con una imagen de un desconocido: la estafa de la foto de «ver una vez». Y por email, las falsas citaciones de la Policía usan el mismo miedo para pedir dinero.
Fuentes
Preguntas frecuentes
¿De verdad me han grabado?
No. INCIBE explica que los atacantes no tienen ninguna prueba: usan plantillas genéricas enviadas a miles de personas, no adjuntan ninguna captura y lo que describen no es técnicamente creíble a esa escala.
El correo incluye una contraseña mía real. ¿Cómo la tienen?
Suele proceder de una filtración antigua de algún servicio donde estabas registrado. No demuestra que hayan entrado en tu dispositivo. Cambia esa contraseña en todos los sitios donde la uses.
El correo parece enviado desde mi propia dirección. ¿Han entrado en mi cuenta?
No necesariamente: la dirección del remitente de un email se puede falsificar. Por precaución, cambia la contraseña del correo y activa la verificación en dos pasos.
¿Qué es la sextorsión?
Es un chantaje en el que alguien amenaza con difundir imágenes o vídeos íntimos, reales o inventados, si no recibe dinero u otra cosa a cambio. Es un delito y se puede denunciar.